Cómo hacer hormigón impreso

El hormigón impreso se trata de una losa de hormigón estampado mediante unos moldes de neopreno, los cuales pueden ser de distintas formas, de manera que pueden imitar diferentes elementos, como madera, baldosas, piedra, adoquines, pizarras, etc. De hecho, puede contar con diferentes colores e incluso sombras para conseguir los relieves deseados. En este artículo te vamos a explicar los pasos que debes seguir para saber cómo hacer hormigón impreso. 

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Para qué se usa el hormigón impreso

El hormigón es una mezcla de aglomerante, agregados y agua. Los aglomerantes más usados son el cemento y el mortero, mientras que los agregados son áridos, como la grava o la arena. La proporción variará en función del uso que se le vaya a dar al hormigón, pero las dosis aproximadas son:

  • 1 parte cemento
  • 3 partes de arena (de mina o de piedras que se trituran) 
  • 4 partes de grava
  • 0,5 partes de agua

Sin embargo, quizá te estés preguntando para qué sirve exactamente el hormigón impreso. La respuesta es: para un uso ornamental. De hecho, es un producto muy cotizado en construcción, ya que se utiliza para pavimentar aceras, patios, terrazas, paseos, parques, pistas, contorno de piscina, jardines, garajes, aparcamientos, entradas de patios, etc.

Para conseguir que la superficie tenga diferentes formas y relieves se utilizan unos moldes, de manera que pueden conseguir un sinfín de diseños estampados. ¡Y hasta se puede colorear la superficie!

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El paso a paso: cómo hacer hormigón impreso

Cómo hacer hormigón impreso moldes

A continuación, te explicamos cómo hacer hormigón impreso paso a paso:

  1. Haz el boceto y elige el molde y el color

    El primer paso, como es obvio, consiste en plantear el proyecto: haz un boceto de lo que quieres hacer y elige el molde y el color para el acabado.

  2. Limpia la superficie

    A continuación, despeja y limpia la zona para después marcar sobre el terreno el trazado que anteriormente has planteado en el boceto. Puedes hacerlo mediante un encofrado con tapajuntas de puertas o rodapiés de madera, los cuales permiten hacer las posibles curvas que presente tu proyecto.

  3. Compacta el terreno

    El siguiente paso consiste en pisar o compactar el terreno, para lo cual puedes usar un pisón o rodillo. En determinados casos tendrás que retirar tierra, o bien añadirla.

  4. Coloca un plástico sobre el terreno

    Una vez que el terreno está compactado, tienes que colocar un plástico transparente para evitar que la transpiración del suelo llegue al hormigón.

  5. Prepara el hormigón

    Como hemos planteado el inicio del artículo, tienes que preparar el hormigón con las siguientes dosis aproximadas:

    1 parte cemento
    3 partes de arena (de mina o de piedras que se trituran) 
    4 partes de grava
    0,5 partes de agua

  6. Vierte el hormigón, extiéndelo y alisa la superficie

    Una vez que tienes preparado el hormigón, es el momento de verterlo, extenderlo, reglearlo y alisar la superficie con la ayuda de una llana de magnesio.

  7. Añade los pigmentos para darle el color elegido

    El siguiente paso consiste en espolvorear los pigmentos que le darán el color que hemos elegido para el acabado. Para que se incorporen al hormigón, tienes que dejarlos actuar durante una o dos horas (según la temperatura y la humedad que haya).

  8. Alisa la superficie

    A continuación, utiliza una llana para conseguir que el mortero se integre correctamente en el hormigón. Repite dos veces esta acción.

  9. Estampa los moldes

    Para ese acabado en relieve y de diferentes formas que caracteriza al hormigón impreso debes estampar los moldes escogidos sobre el hormigón. Hazlo de manera que el molde pise el hormigón (que ha de estar en estado plástico) ejerciendo un poco de presión. Además, hazlo en la misma dirección y por hiladas. Deja que seque durante 72 horas.

  10. Corta las juntas de dilatación

    Una vez que el hormigón impreso está completamente seco, corta las juntas de dilatación con la ayuda de una radial con disco de piedra y retira el desmoldeante con una hidrolimpiadora.

  11. Aplica resina protectora

    El último paso consiste en aplicar resina protectora (o laca de acabado) con un rodillo, o bien mediante un pulverizador. Este paso has de repetirlo una vez al año, pues la acción del sol sobre el hormigón provoca que se desgaste la resina o laca.

¿Qué te parece? Ahora ya sabes cómo hacer hormigón impreso, por lo que puedes crear tus propios diseños para tu patio, entrada, jardín, garaje, etc. Acércate a tu centro BAUHAUS más cercano para conocer todas las opciones y dejarte asesorar por nuestros profesionales. ¡Te esperamos para mostrarte nuestras novedades!

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