Instalar un plato de ducha es algo que, hoy en día, cualquier aficionado al bricolaje puede realizar. Y es que las piezas, tal y como las consigues en BAUHAUS, se adaptan a la perfección. Además, no tienes por qué temer a posibles fugas en las tuberías si sigues las instrucciones paso a paso.
Saber cómo instalar un plato de ducha es una gran manera de ahorrar dinero y, al mismo tiempo, dar rienda suelta a tu creatividad. De este modo, ¿a qué esperas? En este post, te enseñamos cómo instalar un plato de ducha y en qué aspectos debes fijarte. ¡Presta atención y déjate llevar por la inspiración!
Cómo instalar un plato de ducha: ¿qué es mejor un plato o una ducha a ras de suelo?
Antes de comenzar a explicar cómo instalar un plato de ducha, debes tomar una decisión importante: ¿vas a utilizar un plato de ducha o prefieres una ducha a ras de suelo?
Ambos tienen sus ventajas:
- Plato de ducha: es económico y relativamente fácil de montar, aunque la entrada a la ducha será más alta.
- Ducha a ras de suelo: un desagüe a ras de suelo es más cómodo, pero su instalación es un poco más compleja, especialmente para el alicatador. Este tipo de desagüe requiere un espesor del mortero que permita un descenso de al menos 7-8 cm.

Como opción intermedia, existen los platos de ducha modernos, que son extremadamente planos y apenas se elevan unos pocos centímetros sobre el suelo.
Base: ¿patas o soporte prefabricado?
Cada plato de ducha necesita una base sólida. Esto puede ser un soporte prefabricado (de poliestireno) o una estructura hecha a mano, con patas, anclajes a la pared y un revestimiento de placas de construcción. Nosotros optamos por la segunda opción, ya que es económica y fácil de construir.
No obstante, si decides usar un soporte prefabricado, asegúrate de que se ajuste perfectamente al plato de ducha. En caso de duda, cómpralo junto con el plato o recógelo en el centro especializado.
¿Cabina de ducha o mampara?
Las cabinas de ducha han evolucionado mucho en los últimos años: hoy en día, son muy habituales las mamparas de vidrio de alta calidad y los grifos de larga duración.
Si has optado por un desagüe a ras de suelo, quizás prefieras una mampara de ducha moderna de vidrio. Estas son ligeras y luminosas, pero requieren un baño un poco más grande para contar con el espacio adecuado.
Cómo instalar un plato de ducha de manera sencilla
En la actualidad, instalar un plato de ducha es algo que cualquier aficionado al bricolaje puede hacer. Esta opción no solo te permite ahorrar dinero, sino que también diseñas tu ducha a tu gusto. ¡Te mostramos cómo lograrlo!
Materiales y herramientas necesarias para instalar un plato de ducha
- Juego de llaves de carraca
- Nivel de burbuja, largo y corto
- Nivel láser
- Atornillador eléctrico con brocas y puntas
- Detector de cables
- Batidora para mezclas
- Linterna potente (atornillador de 18V con adaptador de luz)
- Rodillos y pinceles para la masilla impermeabilizante
- Sierra de metal para cortar el tubo HT
- Cúter
- Sierra de calar
- Llana dentada
- Sierra de corona de diamante
- Plomada
- Herramientas para alicatadores, incluyendo cortadora de azulejos, tenaza de loro, etc.
- Regadera para comprobar fugas
- Escalera / taburete para alicatado
- Pistola de silicona
- Sistema de cubeta para lavar azulejos
- Esponja, junta de goma, llana de acabado, etc.
- Aspirador en seco y húmedo
- Escoba, recogedor, etc.

- Cabina de ducha
- Plato de ducha con patas o soportes para bañera
- Grifo / sistema de ducha
- Azulejos
- Manta o fieltro para proteger el plato
- Masilla para juntas
- Crucetas y cuñas para azulejos
- Separador de ducha de Probau con polímero, incluyendo manguitos, esquinas interiores y exteriores, etc.
- Lubricante para tubos HT
- Placas de construcción Ultrament con accesorios de montaje
- Tacos, tornillos
- Anclajes de pared para el plato
- Silicona sanitaria
- Varios cubos, recipientes de albañil, medidores
- Plástico protector, cinta de pintor
Cómo instalar un plato de ducha: paso a paso
En este apartado, te explicamos cómo instalar un plato de ducha paso a paso. Sin embargo, antes de empezar, debes saber que, dependiendo del alcance del trabajo, se necesitan aproximadamente tres días netos para el premontaje, alicatado y montaje de la cabina de ducha y demás elementos. Además, no olvides que, en tu planificación, siempre debes tener en cuenta los tiempos de secado.

Asimismo, antes de instalar algo nuevo, debes liberar la esquina del baño donde vas a colocar la ducha. Si ya había una ducha antigua, quítala por completo. También, es aconsejable retirar los azulejos viejos, ya que, a menudo sucede que, el nivel de impermeabilización entre los azulejos y la pared que había en el paso no siempre era eficaz. Una vez que la nueva cabina de ducha esté instalada, cualquier renovación en la pared será mucho más complicada. En este sentido, al finalizar los preparativos, la pared debe estar lisa (masillada) y con una base absorbente, y el suelo totalmente limpio una vez que retiremos los revestimientos antiguos.
¿Todo listo? ¡Entonces, empecemos! Sigue leyendo y descubre cómo instalar un plato de ducha.
- Comienza con el premontaje
Primero, lleva todos los materiales, azulejos, adhesivos y herramientas a la zona de trabajo. Luego, cubre el área con un fieltro de pintor. Al menos la superficie donde montarás el plato de ducha debe estar protegida para evitar rayaduras en los materiales a instalar.
A continuación, desempaca el plato de ducha, atornilla las patas que vienen incluidas y nivela todo con exactitud. Esto se hace fácilmente con dos niveles de burbuja y las patas ajustables del plato. - Marca y perfora
Para que el plato de ducha quede en su lugar, hay que marcar su altura en la pared. Coloca el plato en su posición final, verifica la ubicación con el nivel de burbuja y marca la línea superior con un lápiz, así como la posición del desagüe en el suelo.
Desplaza el plato de nuevo y transfiere la posición de los anclajes a la pared con el nivel de burbuja. ¿Todo en su sitio? En ese caso, ya puedes taladrar los agujeros para los anclajes, colocar los tacos y atornillar los anclajes a la pared. - Haz la primera impermeabilización
Este es el paso más importante de todo el proyecto: los azulejos por sí solos no son impermeables, la impermeabilización debe hacerse en la pared de debajo de los azulejos.
Primero, pega la cinta de sellado en el borde del plato de ducha, después de haber desenrollado parcialmente la lámina protectora del plato. Sigue al detalle las instrucciones. La cinta autoadhesiva se adhiere a la perfección al borde del plato, pero no se puede despegar fácilmente, así que asegúrate de trabajar con precisión desde el primer intento. - Instala el desagüe y coloca el plato de ducha
Ahora debes ocuparte de que el agua drene correctamente después de la ducha. Para ello, instala la tubería de desagüe hasta la posición final marcada en el suelo. Recuerda mantener una pendiente de aproximadamente el 2% hacia la pared.
Conecta los tubos HT grises usando lubricante. Asimismo, asegúrate de que la junta no se desplace. Coloca el plato de ducha sobre el desagüe y monta el sifón en el plato, siguiendo estrictamente las instrucciones de montaje. La tapa va en la parte superior.
Con esto, el sistema de desagüe queda cerrado. Es momento de empujar el plato de ducha contra la pared y verificar nuevamente que esté alineado con el nivel de burbuja. ¿Todo nivelado? Entonces, ajusta los anclajes de pared para fijar el plato en su lugar. La cinta de sellado se presiona contra la pared con un rodillo. - Reviste el plato de ducha
Si has comprado un soporte prefabricado, puedes omitir este paso. En caso contrario, toma medidas precisas y recuerda que tanto el suelo como el revestimiento se alicatan más tarde.
Procede a cortar las placas de construcción con una sierra de calar o una sierra manual. En caso necesario, prueba con un cúter. Luego, fija las placas al suelo con un cordón de adhesivo para azulejos y alinéalas con una escuadra de carpintero.
Importante: ahora tienes la oportunidad única de anticiparte y realizar una apertura de inspección, algo que te será de gran ayuda en caso de emergencia. Esta debe ser un poco más pequeña que el formato del azulejo y después debes cubrirla con azulejos. - Haz la segunda impermeabilización
Ahora, debes proteger la pared a alicatar contra la humedad. Esto se hace con dos capas de una masilla impermeabilizante sin disolventes. También, cubre totalmente los bordes donde la cinta de sellado se une al plato de ducha. Protege bien el plato con fieltro o plástico, ya que la masilla es muy adhesiva.
El tiempo de secado de la masilla es de unas dos horas por capa. Después, mezcla un pigmento de color en la segunda capa para poder distinguir fácilmente dónde ya has aplicado la masilla y dónde no.
A continuación, asegura todas las tuberías y esquinas de la pared con manguitos o cintas de sellado, y cúbrelas con una capa generosa de masilla impermeabilizante. - Prepara la zona para alicatar después de instalar el plato de ducha
Ahora toca alicatar las paredes. Primero, traza al detalle cómo realizar la colocación en un papel para saber dónde vas a colocar los azulejos cortados. Asimismo, antes de comenzar, marca una línea a lo largo de la pared para alinear los azulejos. Un láser de líneas cruzadas es ideal para hacer esto.
Mezcla los azulejos de varios paquetes para evitar variaciones en el tono y prepara el adhesivo para azulejos, según las instrucciones. Recuerda: primero el agua, luego el polvo. Mezcla con un batidor y respeta el tiempo de reposo antes de usarlo. - Coloca los azulejos en la pared
Aplica la primera capa de adhesivo en la pared y, con la llana dentada adecuada (generalmente 4x4x4 o 6x6x6 mm), extiende el adhesivo de manera uniforme con un ángulo de 45°. Sin embargo, no apliques demasiado: solo el que vayas a emplear en los siguientes 30 minutos.
A continuación, procede a colocar los azulejos de abajo hacia arriba o desde el centro hacia afuera en forma de «T». Mantén siempre una distancia uniforme con el suelo. Para ello, al colocarlos, apóyalos en una esquina y, con un leve giro y presión, fíjalos en la lechada de adhesivo. No dejes huecos, pero tampoco cubras las juntas con adhesivo, y usa crucetas para mantener la separación adecuada entre los azulejos.
A medida que avanzas, tendrás que cortar azulejos o hacer agujeros para grifos. Esta tarea es fácil de hacer con una cortadora, pero debes medir con precisión, ya que los materiales sobrantes son caros. Los agujeros se pueden hacer con una sierra de corona de diamante o con una tenaza de loro. Por último, limpia los restos de adhesivo con un paño húmedo.
Una vez que la superficie está alicatada, tómate un descanso, ya que el adhesivo necesita 24 horas para secarse antes de proceder con el rejuntado. - Sella las juntas
¿Está todo seco? Entonces, es hora de sellar las juntas de la pared alicatada. Prepara la masilla para juntas, siguiendo las instrucciones del fabricante. Importante: la gama de colores para la masilla es amplia, así que decide con calma.
Las juntas deben estar limpias para el rejuntado. Si fuiste cuidadoso al colocar los azulejos, jugarás con ventaja. Aplica la masilla sobre ellas en diagonal con una junta de goma, presionando ligeramente. Recoge el exceso de masilla de inmediato. Cuando se forme una película blanca sobre la superficie, limpia los azulejos con una esponja. Un sistema de cubetas de lavado con esponja te facilitará mucho esta tarea. Después, elimina los restos de película blanca con un paño seco.
Por último, hay que sellar las juntas de transición al plato de ducha y en las esquinas donde se encuentran las paredes. Aplica silicona sanitaria de alta calidad, eligiendo el color que mejor se adapte. - Monta la cabina de ducha
Ya casi has terminado: lo último es montar la cabina de ducha y la grifería. Ambos elementos son fáciles de instalar, pero, para ello, tienes que seguir las instrucciones de montaje al pie de la letra. En nuestro caso, hemos montado una cabina de esquina con dos puertas correderas y vidrio templado de 6 mm. ¡Un verdadero toque de distinción para cualquier baño!
¿Qué es el adhesivo flexible?
El adhesivo flexible se diferencia del adhesivo para azulejos convencional por los componentes extra (¡plástico!) que le otorgan propiedades especiales:
- Es más flexible que el mortero de cemento.
- Puede compensar mejor las tensiones y vibraciones en el sustrato.
- Se adhiere mejor a superficies problemáticas, como el cartón-yeso o la madera.
- Suele estar diseñado para secar más rápido o, en algunos casos, para retrasar considerablemente el tiempo de fraguado.
¡Descubre más!
Ahora que ya sabes cómo instalar un plato de ducha, ¿te animas a hacerlo tú mismo? En BAUHAUS, encontrarás todo lo que necesitas para este proyecto, así como para perforar, serrar, lijar, martillar y mucho más. ¡Disfruta de proyectos emocionantes hechos a medida para tu hogar y jardín y diviértete!
Nuestro experto recomienda
Antes de empezar a instalar el plato de ducha, comprueba que el suelo esté perfectamente nivelado. ¿Por qué es importante que no te saltes este paso? Pues porque una base desnivelada puede causar problemas de drenaje y, con el tiempo, acabará provocando grietas en el plato o incluso fugas de agua. Así que, si detectas desniveles en el suelo, utiliza una capa de mortero autonivelante para corregirlo antes de continuar con la instalación de tu plato de ducha. Puede que este paso extra te parezca tedioso, pero garantizará que el plato de ducha quede correctamente asentado y, créenos, te va a ahorrar muchos quebraderos de cabeza en el futuro.

Asimismo, antes de revestir el plato de ducha con las patas y el soporte, comprueba el riesgo de fugas de tu instalación. Para ello, utiliza una regadera con agua y un ayudante que controle con una linterna potente si hay algún escape de agua. Una vez que todo esté seco, tu plato de ducha estará listo para el revestimiento. ¡Un pequeño paso extra que vale la pena!
Preguntas frecuentes sobre como instalar un plato de ducha
Sí y, aunque seguro que muchas ya las tienes en tu caja de herramientas, hay algunas que son fundamentales si quieres saber cómo instalar un plato de ducha. Este es el caso del nivel de burbuja, la sierra de calar y la llana dentada o de herramientas especializadas, como una sierra de corona para hacer agujeros en los azulejos.
Los platos de ducha elevados son generalmente más fáciles de instalar, ya que no requieren modificaciones en el suelo ni un sistema de drenaje complejo. Los platos a ras de suelo, de aspecto más minimalista, son modernos y hacen que el acceso sea más fácil, pero requieren un poco más de experiencia en su instalación, especialmente en lo que respecta a la nivelación y al drenaje.
El secreto está en una buena impermeabilización. Utiliza cintas de sellado autoadhesivas y asegúrate de que el borde del plato esté correctamente sellado antes de colocar los azulejos. Realiza siempre una prueba de estanqueidad antes de cerrar la instalación para detectar posibles fugas a tiempo.
El tiempo varía según la complejidad del proyecto, pero, en general, puedes esperar que la instalación, incluyendo el alicatado y los tiempos de secado, sea de unos tres días. No te apresures y respeta siempre los tiempos de secado.
Sí, con un poco de experiencia en bricolaje y las herramientas adecuadas, así como siguiendo las instrucciones de montaje paso a paso, puedes instalar un plato de ducha por ti mismo.
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