A la hora de calentar el hogar, existen distintos tipos de estufas para elegir. Escoger la más adecuada es fundamental para conseguir un ambiente confortable y acogedor, ideal para disfrutar de momentos de relax y de la compañía de los nuestros durante los días más fríos.
Sin embargo, antes de lanzarte a por tu estufa, es importante tener en cuenta una serie de consideraciones: ¿qué combustible voy a necesitar? ¿Qué tamaño tiene el espacio que quiero calentar? ¿Es para un uso habitual o para una segunda residencia? En este post, te ayudamos con tu decisión de compra y analizamos para ti los tipos de estufas más populares. ¡No te lo pierdas!
¿Qué es lo que debes saber antes de comprar una estufa?
Antes de tomar la decisión, es importante tener en cuenta el espacio a calentar y el tiempo que pasáis en él. En este sentido, se suele requerir de 1kW de potencia de calefacción disponible para cuatro metros cuadrados de espacio; si la estufa tiene demasiada potencia, la habitación podría sobrecalentarse y, si la estufa no tiene suficiente energía, probablemente nunca llegue a calentarse a la temperatura deseada. Por ejemplo, para una habitación con una superficie útil de 30 metros cuadrados, se necesitan alrededor de 7,5kW de potencia de calefacción.
Asimismo, dentro de los distintos tipos de estufas, las hay más adecuadas para un uso habitual y otras que van genial en usos puntuales; por ejemplo, en segundas residencias. ¿Cómo elegir el mejor tipo de estufa según el uso que le vayas a dar? Estas claves te ayudarán:
- Si vas a utilizarla a menudo, vives en una zona donde los inviernos son fríos, tienes salida de humos (o posibilidad de instalarla) y un espacio donde almacenar el combustible, las estufas de leña y las estufas de pellets son las más interesantes.
- Si es para un uso puntual, apuesta por modelos eléctricos como radiadores o calefactores.
- Si necesitas calentar espacios con rapidez, de forma eficiente y con modelos portátiles, las estufas de gas y las estufas de parafina son la mejor elección.
- Si no tienes salida de humo, pero quieres disfrutar del encanto del fuego, las estufas de bioetanol y las chimeneas eléctricas serán tus mejores aliadas.
Los 5 tipos de estufas más populares del mercado
Descubre cuáles son los 5 tipos de estufas más populares en el mercado y encuentra la opción ideal para mantener tu hogar cálido y acogedor, mientras optimizas el consumo energético y el estilo de tu espacio.
Estufas de biomasa: calor con pellets y leña
Las estufas de leña y las estufas de pellets son capaces de crear una calidez muy acogedora y, al mismo tiempo, ofrecer un fantástico juego de llamas detrás del cristal.
Para instalar una estufa de este tipo, necesitarás tener una salida de humos vertical, cuyo remate deberá sobresalir por encima del tejado de la vivienda. Si no la tienes, infórmate sobre si es posible instalarla: deberás consultarlo en el ayuntamiento y, si vives en un piso, obtener la aprobación de la comunidad de propietarios. También, es importante contar con un lugar donde almacenar la leña o los pellets, y disponer del suministro adecuado para el invierno.
- Estas estufas son muy eficientes, con un rendimiento que puede alcanzar el 80% en modelos de doble combustión. Este sistema quema la leña en dos fases: primero, tiene lugar la combustión de los troncos o briquetas y, después, entra oxígeno para quemar los gases generados. El resultado: más calor y menos residuos.
- No hay que olvidar que la biomasa es un combustible ecológico y sostenible. El CO2 que se emite durante la combustión es el mismo que los árboles absorbieron durante su vida, por lo que se trata de CO2 neutro que no contamina el ambiente.
- En cuanto a la elección entre leña y pellets, todo depende de nuestras necesidades y de la disponibilidad que tengamos para obtenerlos. Según un artículo publicado por la OCU, la leña es algo más económica, pero las estufas pellets son más prácticas: puedes programar su encendido automático y cuentan con suministro automático de combustible.
- Las calderas de pellets no solo calientan un espacio, sino que difunden el calor por toda la casa a través de radiadores. Y, por si fuera poco, también generan ACS (agua caliente sanitaria) para cocinas y baños.

Chimeneas eléctricas: calor y elegancia sin mantenimiento
Si no tienes salida de humo, pero te interesa disfrutar el encanto de las llamas, las chimeneas eléctricas ofrecen una alternativa interesante. Funcionan con resistencias internas que se calientan y ventiladores que difunden el calor hacia el exterior. Además, tras el cristal frontal, estos tipos de estufas llevan instalado un sistema de iluminación que simula el fuego y las brasas, junto con leños y ramas decorativas para un efecto realista.
Estas chimeneas son menos eficientes que las de biomasa, pero pueden ser adecuadas para zonas no muy frías. Para no quedarte corto, calcula que para calentar 1 m2 hacen falta entre 40 y 50 W de potencia aproximadamente. Por tanto, para un salón de 10 m2, necesitarás 1 chimenea de 4000-5000W o dos radiadores de 2500W cada uno.
Una de sus mayores ventajas es que no necesitan limpieza, mantenimiento ni combustible, a diferencia de las estufas y chimeneas de biomasa. Y, si lo que necesitas es un modelo portátil y más pequeño, elige un radiador de aceite o un calefactor.

Estufas de gas, económicas y portátiles
Las estufas de gas llevan toda la vida en nuestros hogares. Su funcionamiento es muy sencillo: lleva una bombona de butano o propano que suministra gas para la combustión. Dicha combustión genera calor, que es difundido al ambiente. Estos tipos de estufas llevan ruedas para poderlas desplazar a la estancia donde se necesiten.
Hay dos tipos a tener en cuenta:
- Estufas catalíticas. La combustión del gas calienta unos paneles que difunden el calor por radiación. Son las más seguras (sobre todo, si hay niños o mascotas en casa), porque no tienen llama visible. Las que llevan placas cerámicas y funcionan por infrarrojos son las que más potencia proporcionan, superando los 4kW y con capacidad de calentar espacios de hasta 50 m2.
- Estufas de llama azul. Estas estufas se han mejorado en la actualidad y resultan mucho más seguras que los modelos antiguos. El gas se quema en la parte inferior, generando una llama que calienta el aire por convección. Calientan más rápido y son adecuadas para espacios más grandes.
En cuanto al consumo, las catalíticas consumen entre 120 y 300 g de gas por hora, mientras que las de llama azul alcanzan los 300 g/h. Al tener más capacidad calorífica, la diferencia queda compensada.

Estufas de parafina: calientan mucho y gastan poco
Las estufas de parafina se han convertido en una estupenda alternativa a las de gas. Con un consumo de combustible reducido y una capacidad calorífica interesante, son más adecuadas para espacios medianos. Además, estos tipos de estufas suman ventajas: son mucho más ligeras y hay modelos con funcionamiento electrónico, que se pueden programar.
A la hora de escoger nos encontramos dos opciones:
- Estufas de parafina de mecha. Son las más tradicionales. Llevan un depósito donde se deposita el combustible y una mecha que se prende con un encendedor. No hay que conectarlas a la red eléctrica, por lo que se pueden trasladar allí donde se necesiten. Aunque los modelos actuales son muy seguros, conviene emplearlas siempre en espacios amplios como comedores o salones.
- Estufas de parafina electrónicas. Para funcionar, deben estar enchufadas a la red eléctrica. Llevan un sistema que permite programar su encendido y apagado, función ahorro y distintas medidas de seguridad. Son aptas para dormitorios y consumen menos que las de mecha.
Una de las mayores ventajas de estas estufas frente a las de gas es que podemos encontrar parafina en muchos establecimientos, a diferencia de las bombonas, que solo están disponibles en puntos concretos.

Estufas de bioetanol, para interior y exterior
Las estufas o chimeneas de bioetanol se han convertido en una opción muy popular para llevar el encanto del fuego al hogar, sin instalación y a un precio asequible. Funcionan con alcohol vegetal; cuando se quema, el CO2 que emite la combustión es neutro y no afecta al medioambiente ni emite humos. Estas estufas tienen múltiples ventajas:
- No necesitan instalación ni salida de humos.
- Generan un fuego auténtico muy decorativo.
- Hay modelos de sobremesa que se pueden colocar en cualquier lugar.
- Existen estufas de exterior para balcones, terrazas, patios…
- Muy estéticas. Su estilo contemporáneo aporta un look muy atractivo a los espacios.
- Calientan con rapidez. Una estufa bien dimensionada puede calentar una estancia de 30 m2 en solo 40 minutos.
En cuanto a sus inconvenientes, estos son los más notables:
- El consumo medio de estas estufas ronda los 0,4 l de bioetanol por hora. Este combustible es menos económico que la leña, el gas o los pellets.
- Se recomienda utilizarlas en estancias que se ventilen con frecuencia y evitar su uso en dormitorios, durante las horas de sueño.
- Su precio es más elevado que el de otras alternativas.

En BAUHAUS encontrarás una amplia selección de estufas y chimeneas que se adaptan a tus necesidades, ya sea que busques eficiencia energética, diseño moderno o sostenibilidad. Además, ponemos a tu disposición todo lo necesario para maximizar su uso y mantenimiento, desde combustibles como leña, briquetas o pellets, hasta accesorios especializados para encender, limpiar y almacenar de manera eficiente.
Nuestro experto recomienda: ¿cuál es la mejor leña para mi nueva estufa?
Todos los tipos de estufas (a excepción de las estufas de pellets) se suelen encender mejor con una buena madera seca. La madera de encina es la mejor opción, ya que resiste bien la humedad, tiene un alto poder calorífico y arde despacio.
Sin embargo, la leña de roble tiene características similares, así como el fresno, el arce, el cerezo y la haya suelen ser buenas opciones. Por su parte, el abedul también crea fuegos muy vivos con unas llamas particularmente bonitas; al prender con rapidez, hace más fácil la tarea de encender la estufa.
Preguntas frecuentes sobre tipos de estufas
No hay un tipo de estufa mejor que otro: todo depende de las necesidades y las características del espacio donde las vayamos a instalar. En cualquier caso, si hay salida de humo y se dan las condiciones adecuadas, las estufas de pellets y de leña son las más eficientes y sostenibles.
Las estufas de biomasa (pellets y leña) son las que menos energía consumen. Además, si elegimos instalar una caldera de pellets y conectarla al sistema de calefacción y ACS, ahorraremos hasta un 50% en las facturas, en comparación con una caldera de gas natural.
Sin duda, las estufas de biomasa y las de bioetanol son las más ecológicas. El CO2 que desprenden durante la combustión es neutro y no afecta al medioambiente.
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