Cómo pintar puertas en blanco y conseguir un resultado profesional

Una forma de dar un aire nuevo a cualquier habitación es cambiando las puertas y el resto de carpinterías. Pero si prefieres una opción más económica, otra solución posible es pintarlas para darles un aire completamente nuevo. Pintar las puertas en blanco es una de las mejores opciones, ya que además aportará mayor luminosidad y sensación de amplitud a la habitación.

Pintar puertas en blanco paso a paso

Antes de lanzarte a pintar las puertas, ten en cuenta que se trata de un trabajo delicado y que debe hacerse con cuidado si se quiere conseguir los mejores resultados. Los materiales que vas a necesitar son los siguientes: lijadora automática, imprimación para madera, pintura acrílica blanca, rodillo para pintar, cinta de carrocero, papel protector y un destornillador.

  1. Preparar la puerta

    Lo primero que debemos hacer es preparar la puerta para poder trabajar con ella. Con ayuda de un destornillador retiraremos el picaporte y el mecanismo del interior y lo guardaremos para volver a instalarlo cuando hayamos terminado de pintar.

  2. Colocar cinta de carrocero en los límites

    A continuación, protegeremos la zona de trabajo colocando cinta de carrocero en los límites de las superficies que vamos a pintar (tanto la puerta como el marco) y colocando papel protector en el suelo. De esta forma, si la pintura gotea no mancha el pavimento. Además, es muy recomendable contar a mano con un buen aspirador, y así controlamos el polvo que se produce. Que en este caso será bastante.

  3. Lijar la puerta

    Aunque es un proceso bastante tedioso, lijar la puerta asegura en mejor resultado. Podemos hacerlo con una lija manual o con una lijadora eléctrica, lo que nos permitirá realizar la tarea con mejor técnica y con un resultado óptimo.

  4. Limpiar la puerta

    Después de lijar, limpiaremos la superficie de la hoja de la puerta y el marco con un paño húmedo para retirar cualquier resto de polvo que pueda quedar.

  5. Aplicar la imprimación

    A continuación aplicaremos la imprimación para madera, lo que permitirá que la pintura blanca se adhiera mucho mejor a la superficie y que el resultado sea óptimo. Para aplicar la imprimación seguiremos las instrucciones del fabricante.

  6. Aplicar la primera mano pintura

    Al pintar puertas en blanco hay que tener en cuenta que será necesario aplicar varias capas de pintura para conseguir una cubrición completa. Una vez que la imprimación esté seca, aplicaremos la primera capa de pintura con ayuda del rodillo y dejaremos secar.

  7. Aplicar las siguientes manos de pintura

    Una vez que esté seca, aplicaremos una nueva capa de pintura, haciendo especial hincapié en aquellas zonas que hayan podido quedar menos cubiertas por la primera capa de pintura. Dejaremos secar y, después de observar el resultado, valoraremos la posibilidad de aplicar una tercera capa.

  8. Retirar los protectores

    Una vez que la última capa de pintura blanca esté seca, retiraremos la cinta de carrocero y la papel protector del suelo

  9. Volver a instalar el mecanismo y el picaporte

    Finalmente, volveremos a instalar el mecanismo de apertura y el picaporte con ayuda del destornillador.

Consejos para pintar puertas en blanco

A la hora de pintar puertas en blanco, uno de los principales problemas que vamos a encontrarnos es que se trata de un color que necesita más capas de pintura para conseguir cubrir completamente la superficie. Sin embargo, esto no constituye un verdadero problema en sí, ya que se solucionará simplemente aplicando más capas de pintura de las que sería habitual cuando se pinta con colores más oscuros. 

Otro factor importante que debemos tener cuenta cuando pintamos en blanco es que no todos los blancos son iguales. Por ello, si por ejemplos queremos pintar varias puertas de la casa en blanco, es importante que nos aseguremos de utilizar el mismo producto en todos los casos. De lo contrario, es muy probable que las tonalidades no sean exactamente las mismas y, aunque puede que no desentone demasiado, sí que se notará.
Es importante recordar que, si después de pintar en blanco tenemos pensado aplicar un barniz protector, estos productos suelen alterar el tono de la pintura. Especialmente cuando se aplican sobre una superficie blanca. Por ello, es importante asegurarse de escoger un producto que no amarillee o que oscurezca la pintura una vez que ha secado.

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